Isaac
Peral fue un excelente ingeniero y marino de la Real Armada española que pasó a
la Historia de la ciencia por inventar del primer submarino militar,
el Peral en
1885. Fue un submarino propulsado eléctricamente que revolucionó la navegación
subacuática.
También destacó en trabajos y misiones de carácter científico: inventó un acumulador eléctrico, un varadero de torpederos premiado, un proyector luminoso y una ametralladora eléctrica. Escribió un Tratado teórico-práctico sobre huracanes.
También destacó en trabajos y misiones de carácter científico: inventó un acumulador eléctrico, un varadero de torpederos premiado, un proyector luminoso y una ametralladora eléctrica. Escribió un Tratado teórico-práctico sobre huracanes.
RETRATO DE ISAAC PERAL
Isaac Tomás Peral Caballero era natural de
Cartagena, donde nació en 1851, perteneciente a una familia con tradición
militar y naviera; tanto su padre como sus dos hermanos fueron oficiales
marines de la Real Armada. Siguiendo los pasos de sus familiares, ingresó en el
Colegio Naval Militar de San Fernando de Cádiz a los catorce años, donde
comenzó sus estudios, aplicándose por entero a la aritmética de Serret, la
geografía de Rouche y Camberouse y al álgebra de Briot, aunque también se
aplicó en materias propias de náutica como la construcción naval, maniobra,
pilotaje, astronomía, mecánica, física, máquinas de vapor, historia naval e
historia de España.
Durante toda su vida fue adquiriendo una amplia formación técnica pasando por varias instituciones científicas: el Observatorio Astronómico de San Fernando, la Comisión Hidrográfica y la nueva Escuela de la Armada, en la que fue profesor de física y química en 1882.
Su vida militar comenzó en 1866 cuando fue nombrado guardiamarina de segunda clase y, al año siguiente, embarcó en la corbeta Villa de Bilbao, con la que realizó varios viajes y evoluciones.
En noviembre de 1867 inició su primer viaje de ultramares en la urca Santa María, un navío muy robusto preparado para largas navegaciones de altura. Peral fue designado gaviero de la seca o vega mayor de mesana. Arribó en Manila en junio del año siguiente tras 201 días de navegación, regresando a Cádiz en octubre de 1869. Peral tomó notas de todo cuanto se encontraba en el viaje, así como hallando posiciones tanto diurnas como nocturnas, por lo que en ningún momento se encontró sin trabajo.
Continuó realizando varios viajes más por el Mediterráneo y Caribe. Participó en la Guerra de Cuba de los Diez Años (1868-1878), en la que supo apaciguar la insurrección de los independentistas cubanos tras el Grito de Yara, y también tomó parte en la III Guerra Carlista (1872-1876)....
Durante toda su vida fue adquiriendo una amplia formación técnica pasando por varias instituciones científicas: el Observatorio Astronómico de San Fernando, la Comisión Hidrográfica y la nueva Escuela de la Armada, en la que fue profesor de física y química en 1882.
Su vida militar comenzó en 1866 cuando fue nombrado guardiamarina de segunda clase y, al año siguiente, embarcó en la corbeta Villa de Bilbao, con la que realizó varios viajes y evoluciones.
En noviembre de 1867 inició su primer viaje de ultramares en la urca Santa María, un navío muy robusto preparado para largas navegaciones de altura. Peral fue designado gaviero de la seca o vega mayor de mesana. Arribó en Manila en junio del año siguiente tras 201 días de navegación, regresando a Cádiz en octubre de 1869. Peral tomó notas de todo cuanto se encontraba en el viaje, así como hallando posiciones tanto diurnas como nocturnas, por lo que en ningún momento se encontró sin trabajo.
Continuó realizando varios viajes más por el Mediterráneo y Caribe. Participó en la Guerra de Cuba de los Diez Años (1868-1878), en la que supo apaciguar la insurrección de los independentistas cubanos tras el Grito de Yara, y también tomó parte en la III Guerra Carlista (1872-1876)....










