l hígado tiene funciones de almacenaje, de
depuración y de metabolismo en el cuerpo. Se podría decir que todo
aquello que ingerimos, nos untamos en la piel, nos ponemos en el
cabello, pasa por el hígado. Es el gran laboratorio. Cuando nuestro
hígado presenta alguna falla funcional, algún síntoma, se debe a que
estamos viviendo un conflicto emocional.
Si padecemos algún síntoma en el hígado, se deberá siempre a un conflicto de:
- Falta.
- Ausencia.
- Pérdida.
- Carencia.
Y siempre tiene su relación
- “Miedo a no tener lo suficiente para comer”.
- “Miedo a morir de hambre”.
- “Miedo a perder a alguien”.
- “Alguien cerca mío, muere de hambre”.
Puede ser algo totalmente real o algo simbólico.
CÁNCER DE HÍGADO/NÓDULOS EN EL HÍGADO:
Emoción total de carencia. Tal vez perdí mi trabajo y siento: “¿Ahora
de qué voy a vivir?”Tal vez mi marido se muere y yo pienso:”Ya no hay
ingreso, mi familia y yo, moriremos de hambre”.
En los casos de cáncer o nódulos en el hígado, la carencia se vuelve un círculo vicioso.
Por un lado temo morir de hambre, pero estar enfermo me impide salir a
trabajar y obtener ingresos, alimento, por lo tanto el sentimiento de
carencia es total y real.
HÍGADO GRASO:
Emoción total de “me están matando”.
Tal vez yo tomo muchos medicamentos, sé que se filtran por el hígado, y doy por hecho que me van a matar.
“Estas medicinas me están matando”.
Tal vez yo sospecho que alguien quiere envenenarme (real o simbólico).
“Esta persona a mi lado me está matando, me intoxica”.
Y automáticamente, el hígado retiene grasas, para protegerse del envenenamiento (real o simbólico).
CONFLICTO ESPIRITUAL
Otro conflicto emocional que puede dañar el hígado, es el
espiritual. El tener dudas sobre mi fe, sobre mi porvenir, tener una fe
que si bien existe, me provoca incertidumbre y dudas y me hace sentir
vacío, sin “alimento” (espiritual).
CONFLICTO FAMILIAR
Otro conflicto posible, es el tener una familia conflictiva, en la
que yo soy el salvador. Por lo tanto, yo creo un sentimiento de: “Mi
familia me come el hígado”.
“Me tienen harto”. Por lo tanto, yo debo crear “mucho hígado” para soportar situaciones difíciles y cotidianas.
CONFLICTO TRANSGENERACIONAL
Dentro del ámbito Transgeneracional, se deben revisar en el árbol
genealógico, todas aquellas historias que presenten los ejemplos
anteriores, y que por fechas o nombres, estén en relación conmigo. Puede
ser que haya memorias en el transgeneracional de haber pasado hambre,
de conflictos de herencia… Incluso falta de afecto importante. El hígado
es la sede de la crítica. Existen memorias de situaciones en las que se
han asumido compromisos y obligaciones demasiado pesadas. El
desequilibrio se da muchas veces en personas que han asumido el papel de
chivo expiatorio de las toxinas emocionales y los “no dichos “del clan.
Haber asumido el papel de ser “el purificador” del clima familiar a
costas de la propia salud.
NUEVO MODELO MENTAL A PONER EN PRÁCTICA
Debo programarme con los
siguientes pensamientos y emociones:“Amor, paz y alegría, eso es todo lo
que conozco. Escojo vivir en el espacio abierto de mi corazón. Busco el
amor y lo encuentro en todas partes. Confío en mi voz interior. Soy un
ser fuerte, sabio y poderoso. Me desprendo de aquello que no me
corresponde. Entrego la responsabilidad de los conflictos a aquellos que
les pertenecen. Abdico el rol de víctima. Abdico el papel de “salvador”
del clan. Perdono y me perdono. Suelto y dejo que los demás asuman sus
responsabilidades. Me libero. “
Se deberá tomar en cuenta también que alimento, también significa
alimento emocional. Morir de hambre también puede significar: nadie me
quiere. Puede significar que no sé pedir amor, que siento que no merezco
pedirlo. Habrá que trabajar sobre la apertura del corazón. Comenzar con
alimentar el amor propio. El amor a sí mismo para luego abrirse al amor
a los demás. Al ser personas con la autoestima herida lo primero que
tendrán que hacer es recobrarla, sanarla y aprender a fluir sin asumir
las culpas de su entorno.
¿Cuál es la emoción biológica oculta?
El hígado representa la sede principal de toda la rabia y el enojo que yo vivo.
Es la forma en que reacciono o me quejo de las circunstancias que me rodean.
En mi hígado yo reflejo todas las críticas que recibo y las
reacciones que yo uso para justificarme y auto engañarme. Son mis
reacciones más viscerales.
¿Cómo libero es esa emoción biológica?
Debo confiar primeramente en que por muy dura que sea una
circunstancia, la posibilidad de que yo muera de hambre como tal, es
falsa. Debo confiar en que todos aquellos que me rodean, me aman. Debo
abrir mi corazón a la comprensión, a la aceptación y al amor.
¿Cuál es el síntoma físico?
Pueden ser abscesos, cálculos biliares, cirrosis, crisis hepática, hepatitis, ictericia, nódulos o cáncer.
¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?
Los problemas del hígado se manifiestan cuando la persona hace
demasiado, se preocupa por todo lo que sucede a su alrededor en lugar de
digerirlo bien, es decir, adaptarse a los acontecimientos. Tiene miedo
de las consecuencias, sobre todo de fallar en algo. Esta dificultad de
adaptación a una situación nueva le hace sentir mucho enojo y
descontento. Estos problemas también indican una actitud depresiva, aun
cuando sea inconsciente. En metafísica, el hígado es el lugar del enojo
reprimido. La persona afectada por los problemas hepáticos suele ser del
tipo que no se ofende porque se siente indefensa, incompetente ante las
ofensas. Se muestra en desacuerdo con los que se ofenden, sobre todo
con aquellos que pierden el control, porque ella se esfuerza mucho para
no demostrar nada. Siente amargura y tristeza. Cuando lleva ya mucho
tiempo reprimiéndose, en lugar de sufrir un ataque de enojo y
desahogarse, sufre una crisis hepática.
¿Cómo liberar esa emoción biológica?
Debido a que el hígado tiene una función vital en la coordinación de
las diferentes funciones del cuerpo humano, un problema en este órgano
indica que te estás olvidando de coordinar bien lo que sucede en tu
vida. En lugar de adaptarte a los acontecimientos y a las personas, los
juzgas, quieres cambiarlos y te bloqueas internamente al poner demasiada
atención a lo que ocurre en tu mente. Cada enojo interno es una
indicación de que te olvidas de ponerte en el lugar del otro y de que
quieres tener razón. Por lo tanto, te sientes ofendido con facilidad. Tu
hígado te indica que debes dedicar tiempo a acomodar dentro de ti lo
que pasa a tu alrededor antes de sacar conclusiones con demasiada
rapidez. También te dice que tienes todo lo necesario para defenderte.
Fuente: Akasha Sanación Integral. Gran Diccionario de Enfermedades y su Origen Emocional de Jacques Martel. Louis Hay.
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