Por ejemplo, la plata está relacionada con la energía blanca, con la del universo que contiene todos los colores y la luz. Esto la convierte en el material ideal para generar todas las energías de tu cuerpo. Además, emana una energía muy especial relacionada con la fuerza que ayuda a combatir lo negativo. Es la que lleva luz a donde está la oscuridad. Por tanto, si programamos nuestras joyas de plata, nos pueden servir perfectamente como protección. (Podemos ver también cómo proteger nuestra casa con este metal en el tema "La energía de las casas").
No es casualidad que en algunas historias de criaturas sobrenaturales, como el hombre lobo, se indique que para acabar con él hace falta una bala, pero que sólo funcionará si es de plata.
Por su parte, el oro representa la energía sublime, de Dios, pero lamentablemente este metal en la actualidad se relaciona más con lo negativo, porque así es como lo ha clasificado la sociedad. De cualquier forma, también se puede programar para que actúe de forma positiva en nuestro cuerpo y energía.
Todo comienza desde el líquido con el que vas a brindar. En la antigüedad era costumbre programar las bebidas porque sabían que al tratarse de un líquido, que contiene el elemento agua, podían activar una energía muy fuerte. Aquí es donde inicia el ritual, el cual continúa con la formulación de nuestros deseos. Así, el brindis es una forma de pedir protección, fuerza, además de enfatizar lo que se tenga que celebrar.
Ya con el hecho de que quieras que algo sea protegido por Dios y se logre gracias al poder de los cuatro elementos, ya con eso estás activando tu copa y generando un cúmulo de vibraciones que programan más el líquido que beberás.
Además, este momento especial provoca que se haga una apertura desde tu cuerpo energético o astral hasta el universo, camino que te protegerá cuando te tomes la copa. En ese instante se sella esa conexión con tu cuerpo físico y la energía universal. Así que todo el tiempo estarás dentro de esa vibración producida por el no tan simple acto de chocar las copas... ¡salud!
La razón es que los perros tienen una energía fuerte y hermosa que los ha hecho ser nuestros verdaderos guardianes desde siempre. Desde la antigüedad han tenido un papel imprescindible y determinante para la gente, tal como es posible apreciar en obras de arte como esculturas y pinturas.
Los perros han sido y son protectores de los templos de sabiduría de esta dimensión y otras, gracias a su fuerza, lealtad, energía y su conexión con los hombres.
Ellos saben lo que uno quiere, tienen la facilidad de escuchar nuestros sentimientos, que se ligan a nuestros pensamientos, y se sienten complacidos de ser nuestros amigos incondicionales.
Es tanta la compenetración que provocan, que pueden ser capaces de entrar en nuestros campos energéticos y detectar cualquier cosa que nos pueda estar haciendo daño.
Además, ayudan a nivelar nuestra energía, ya que perciben con el olfato los diferentes niveles y sienten cuando hay desequilibrio o algo que necesite reajustarse. Entonces lo que hacen es lamernos, olernos o estar cerca de nosotros, porque así usan un puente para ayudarnos a superar cualquier problema astral o físico, aun si esto implicara sacrificar su propia vida y energía.
Podríamos pensar que muchos animalitos logran también reunir todas estas cualidades, pero es importante destacar que los perros son quienes se adaptan de un forma más perfecta al modo de vida de los humanos, tanto en nivel físico como energético y astral.
La tradición del pastel inició hace siglos respetando la enseñanza de que se trataba de un canal para recibir bendiciones, aunque después esto se fue transformando hasta dejar sólo la idea de que era un elemento más de la fiesta.
Pero en realidad la misma forma redonda del pastel tiene su significado, ya que hace referencia al universo, a la vida. En cuanto a los sabores y colores son parte del ritual que ayudan cuando al ingerirlo se convierte en un pan de Dios. Es como recibir dentro de ti mismo la bendición del Todo.
El elemento fuego que ponemos con la velitas representa nuestro corazón, lo que queremos lograr. Por eso existe la costumbre de formular un deseo cuando se sopla, ya que es un mandato fuerte que se le pide a Dios, y al momento de apagarlo se sella el camino y se manda la petición al universo.
Es importante repartir el pastel con nuestros seres queridos porque es una manera de dar tu energía, de lo sagrado que vive en ti. Además, tus invitados, sin saberlo, te van a ayudar para que se logre lo que hayas pedido, son una especie de cómplices. Pero ellos también se llevarán su rebanada armonía, abundancia y placer que les donará el pastel gracias a la energía que todo el universo le pondrá.
Lo mejor es que no sólo en los cumpleaños podemos disfrutar de un pastel así programado, ya que también cumplen con estas funciones cualquiera que se reparta en fiestas como bautizos, bodas, graduaciones, etcétera.
Cuando alguien decreta algo negativo podemos tocar madera, por medio de la cual se liberarán tres energías en diferentes frecuencias que anulan lo que se haya mandado y que pudiera ser dañino.
En general los espejos no son objetos que se deban tener en nuestras casa, ya que provocan que la energía negativa se triplique, así que ante una pelea, las personas se sentirán tres veces más enojadas, igual si estamos enfermos o deprimidos.
Esto no ocurre con los animales, ya que ellos tienen un cierto periodo de vida que finaliza cuando mueren de forma natural, pero cuando son sacrificados se les corta lo que les correspondía vivir, como ocurre con los humanos. En cambio las frutas y verduras no duran más de un mes después de ser cosechadas.
sabiduriadelcorazón.org
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